¿Qué es lo que sigue ahí incluso después de que esa persona se fue?
No quiero saber del dolor, de la tristeza, de esa carencia insoportable que te hace mirar ese pasado reciente como si hubiera sido lo mejor de tu vida, como si antes no hubieras estado sufriendo en silencio.
Quiero saber qué fue lo que quedó que es tuyo, no lo que fue provocado por el otro.
Por ejemplo: quien me pierde, pierde un montón de chistes malos y graciosos.
Quien me pierde, pierde cariño espontáneo a mitad del día, demostraciones de amor y Netflix con un vino tirados en el suelo del salón.
Quien me pierde, pierde aventuras, pierde desayuno en la cama, pierde una suegra maravillosa, hermanas y sobrinos— llenos de afecto para dar.
Quien me pierde, pierde lealtad, pierde una defensa con uñas y dientes y pierde un amigo de verdad.
Quien me pierde, pierde poesía, pierde conversaciones profundas, pero también pierde muchos memes.
Quien me pierde, pierde intensidad, impulso y pierde mi sed de vivir y de soñar en grande.
Además, también pierde toda la comida espectacular que me encanta preparar.
Es decir, quien me pierde, sin duda sale perdiendo.
Pero ¿y tú?
Si sabes decir todo lo que potenciabas en el otro y todo lo bueno que esa persona te traía cuando estaba, ¿qué es lo que siguió ahí, siendo tuyo, incluso después de que se fue?
¿Qué parte de ti se quedó?