La soledad significa pensar y el pensamiento lleva tu nombre esta vez. Quiero sacarte de mi cabeza a la fuerza y tirar tu recuerdo por la ventana. No saber nada de ti, no saber que existes.  No sentirme mal al hacerlo porque ya no sabré quien eres. No volver a sonreír o ponerme nervioso cada vez que te veo o que me rozas, no volver a sentirme  impaciente por las mañanas, o por las tardes o por las noches mientras espero un mensaje tuyo que no va a llegar

.

‘’y cuando me habla así, ya no se puede añadir nada, porque se ha zanjado una conversación que hace mucho se había convertido en un monólogo’’ (Zahara, 2014)